El conjunto de actuaciones incluye la construcción de una EDAR que dará servicio a 232.936 habitantes equivalentes para el horizonte temporal de 2036, tratando las aguas residuales de la zona este de Arona, así como las de San Miguel de Abona y Vilaflor, especialmente las producidas en aquellas poblaciones mayores de 2.000 habitantes.
En la actualidad, solo seis de las quince aglomeraciones mayores de 2.000 residentes situadas en el ámbito de actuación del proyecto cumplen con la normativa de la Unión Europea de 1991 para el tratamiento de las aguas residuales urbanas.